martes, 7 de julio de 2009

LA BERTA PROMETE


Alza las manos si lo estás gozando


Por S.Brujo! Buenos Aires, 4 de junio de 2009

Ningún resultado está puesto al finalizar el primer tiempo. El alarde futbolístico que crean quienes digan en un entretiempo o pequen de pensamiento con: “esto ya está ganado”, es, en definitiva, el fracaso de todos los ignotos consumidores de fútbol, sin Disco plus, sin tarjeta Freddo, sin credencial de la librería El Ateneo, que se pierden de las sorpresas que acumula La Berta en cada entrega de fútbol, que nadie puede explicar ni aprender en la escuela.

La Berta no es historia que se estudia en el colegio. Por momento tiene la belleza de Plástica de fútbol. Y de Plática. No saben nada los que no vieron a los jugadores de La Berta pedirle a Dios que el sábado sea un gran día. Son esos rezos los que la han sobrepuesto de los fantasmas en 2008: del deceso, que nunca ocurrirá, y del descenso experimentado.

Otra tarde en los potreros de Pilar que nos dejó con un sabor semi amargo. El campo de juego deja mucho que desear, igual que The Mole que ya no es el que era antes en las pistas ni en la tabla de goleadores. Los deseos de tener un buen campo de juego son los mismos deseos que frecuenta tener un Reeecardo hambriento con hielo en sus zapatillas, entre ceja y ceja, son los deseos de Tito en una noche de año nuevo donde, borracho, insistía con “quiero mi auto, quién se llevo mi auto. Yo estoy bien, estoy, repito, bien.” Yo digo, pensar jugar en una buena cancha es como tener los pensamientos más turbios de Heráclito con sus maratónicos cuentos y acciones jamás comprobadas por un testigo.

Un inicio de partido caótico como el comienzo de esta columna. Un primer tiempo de malos pases de magia y ¡zaz! Frente a las narices del más cálido público que haya venido a vernos, a La Berta le habían hecho dos conejos en el arco. ¿Qué hay de nuevo viejo en toda esta historia contra Disney? Si no es otra la tentación del bueno del relator que volvió a bajarles la caña a los amigos del mundo de Walt que acumulan otra no victoria, otro voto no positivo frente a los tres puntos que se le niegan siempre sobre el final.

La Berta no tuvo destrezas aunque tampoco villanos, no más los primeros 40. Lo más cerca: un tiro libre ejecutado por Nuno (the friend of Pechos) que sin querer pegó en el palo. Y más de cinco o seis orsais. Y de los de Disney: Un bombazo dentro del área sobre una pelota mal cubierta por la defensa y una jugada galáctica del Tian que tiene de hijo al golero, emboquillada y adentro. Dos abajo sobre el final.

“Agarrame La Berta con la mano, subila al bote que zarpamos al río”. No fueron sus palabras sino la de este cronista que no oyó lo que Corcho le dijo a sus jugadores en mitad de cancha antes de que empezara el segundo tiempo. Ahí sí hubo buen aliento, porque no estaba el Topo, piensan los graciosos. Es que Corcho arengó a la tropa para que saliera a revertir el partido. Pero ¡chispas! Otra vez la metáfora del conejo. A los 5 minutos nos plantaron un bicho esquinado a la derecha y abajo, que voló derecho desde afuera del área. Justo antes de un peligrosísimo tiro libre. Nos tenían otra vez en un arco.

Si tuviéramos que pensar en ganar solamente, la única Victoria que reconoceríamos sería a la hermana del Morrón, pensando en esos primeros 5 minutos. Tres goles abajo y los pibes sin suerte. La pareja de los MBA estaba concentrada y temible pero no les había llegado la hora aún. Pechosman tenía toda la polenta para reventar una lata de cerveza chasqueando los dedos del pie, pero no había recibido ni conectado nada. El rebotero Joleán estaba intratable con su tranco pero no había tenido éxito conectándose con los demás extraterrestres de la nave. El recuperador Tom Cat era un misil-aire-tierra a los tobillos. El todopoderoso Mingo no era el carrilero ofensivo que había acostumbrado ser. El Chuzo que había agarrado todas las sortijas en el primer tiempo para seguir dando vueltas a la calesita de Tian sí estaba ahora impenetrable y desde abajo hacia arriba parecía que La Berta se iba a venir. Frodo había largado el acoplado y les mostraba su corazón en la mano a los enanos que se le escurrían –tanto que el juez lo amonestó en dos oportunidades pero insólitamente no lo echaron-. Charly había cerrado la fábrica y él estaba arremangado en el campo defendiendo el quincho. Marito volvía de unas vacaciones en el primer equipo y volvió con su estilo de toque-camiseteo-y-yo no fui. Hasta el tres a cero, Tatón había manoteado uno de cuatro tiros de gol, con una revolcada al ángulo izquierdo después de un tiro libre; show que de afuera debió disfrutarse. Corcho animado a sacar al equipo desde el fondo paró bien al equipo casi en mitad de cancha durante el segundo tiempo, lo que creemos que marcó una buena señal a la delantera tri-bertana: Pechos, Tato y Mato. Ellos tres, más el Tito arriba, pueden volverse en el cuarteto más peligroso de los recónditos bares de Temperley.

Sin la hinchada no hubiera sido igual. Vino a alentarnos Gastón Doucet, que hinchó por buenas atajadas del golero animándolo a ser un golero de primera, ¡genio!. La mascota Francisco se las patea en su autito. Churi a grito de "¡Vamos vida, vamos!", Ale, Delfi y la Pepa, las figuritas difíciles de conseguir. La Hocha la entrenadora de fierro que tiene el equipo y motivadora personal de nuestro amigo el Hocho. Y el flamante papá Mota que desde la línea de cal aconsejó y vitoreó por su equipo. ¿El gran ausente? Marce Marcelino Arce ¿volveraaaaás a vernos Ricky Martin?

Y el desenlace es lo que queremos leer. Muñecas bravas atentas: Miel, el diez, meneó para un lado y para otro al compás de la pelota y metió el descuento de La Berta en una sutil definición frente al arquero. Tocó despacio abajo a su izquierda, con desdén y otra cosa. Palo y a la bolsa y para facturar más había que sumar: (-3) + 2, cantar empate y sumar un poroto más para ganar. ¡Lo ganamos!, se escuchó. Con el contrario en un arco, un corner kick a favor hizo entrar a Tom Pechos en las grandes estadísticas de La Berta. Entró de cabeza clavado hacia el arco y estampó el segundo. Eficacia ciento por ciento, dos partidos y dos goles. Faltaba uno. La Pantera asesina remató un tirazo descendente de afuera del área que ping…, pong en el travesaño y se fue. Ya casi sin tiempo, un distracción fatal en Disney. Dos faltas. Una en mitad de cancha, donde La Berta jugó rápido y casi pierde la pelota si no fuera porque en esa jugada se volvió a cobrar otro tiro libre pero ahora más cerca del área. “Déjenme mí, voy yo”, gritó el pibe diez. Tomó la pelota en sus manos como si agarrara a una nena cualquiera. Y le metió un zapatazo en la cara al estilo froti froti, el genio frotó la lámpara y ¡pum-pam! ¡Gol!. Con ese efecto la pelota había recorrido 20 metros, picó en el área chica y se coló como un churro en el dulce de leche en el segundo palo. Por dos segundos creí que había sido gol de Frodo que, desde el área donde estaba esperando el centro, corrió como loco a mitad de cancha con los brazos al cielo. Así, con la imagen de la cabeza mirando al cielo, La Berta prometió más fútbol y una faraónica hazaña para la última fecha.


Puntajes generosos de la fecha:
1 Tatón “sin chance de contagiar gripe” Brugo – 6
2 Corcho “se retiró Pichot pero soy yo el conductor ideal” Puchmarti – 6.5 (C)
3 Frodo “doble amarilla, cara de póker“ Ayerza – 6
4 Charly “zapatazos al travesaño solo en los precalentamientos” Moyano – 6
4´ Marito “alcohol en gel pero con crema” Fernández – 6
5 Joleán “indy rock&roll for me” Pueblas – 6
6 Chozo “garrapata en celo” Duquet – 6.5
7 Tato “Eto” Lacasia – 7
8 Gato “chiste fácil” Mayer – 7
8´ Nuno “¿Gómez?” gracias por bancarla – 6
9 Tom Pechos “hacedor de tolos” Pechar – 7
10 Mato “Shrek II” Latugaye – 8.5
11 Mingo “Tiburón Rubio” Cuzzani – 6

–FIN–

La producción se comunica con manos libres.

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