Una de Alina Reyes *
Íbamos con Gonzo a la casa de la amiga de una amiga nuestra -en aquel momento solo éramos amigos-: la Pepa. Pleno verano. Yo tenía la dirección. Fuimos por una de las calles frente a la Plaza Vicente López, con dos cervezas, mucho tiempo libre y pocos mangos. Esto era en Arenales al mil novecientos y pico. Veníamos en cualquiera. Cruzábamos las calles sin prestar atención, hasta llegar a la altura exacta. Apreté 2° B y nos atendió una mujer que no reconocimos pero que nos dijo que bajaría a abrir. Nos abrió una señora en shorts, muscu y ojotas.
–¿Buscan a Pepa?–, consultó.
–Sí–, respondí. Al bajarnos del ascensor, empuje la puerta entornada de entrada y vi un living pelado. -¿Y las chicas dónde están?–, grité divertido.
–Pepa está sola, pero pueden pasar los dos si quieren–, dijo la mujer. En la cocina se preparaba una chica que no era nuestra Pepa.
Ahí caí: –No. Acá hay una confusión, perdón–.
Nos fuimos sin que ella creyera lo sucedido: la altura y el piso estaban bien, solo que estábamos sobre Juncal y no Arenales.
¡Qué puente!
tres puntos, tres líneas, tres puntos: S.O.S.
*Recomendaría leer el cuento "Lejana", de Julio Cortázar, donde Alina Reyes es la protagonista.


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